
Hacia 2012, una de nuestras grandes cantaoras colombianas, Sonia Bazanta Vides-‘Toto La Momposina’, me llenó con su energía y espontaneidad, pero sobré todo con ese tono autóctono que llevan estas mujeres tanto del folclor del caribe como del pacífico de Colombia.
En esta historia realizada hace 14 años, se muestra como desde siempre ha existido el respeto y admiración por nuestras tradiciones.
Allí también encontrarán maestras del canto como Leonor Gonzáles Mina ‘La Negra Grande de Colombia’, Petrona Martínez y otras mujeres representantes de esta identidad como país.
Ellas son guardianas de una tradición oral afro indígena que nació siglos atrás en las costas del Caribe y el Pacífico colombiano, especialmente entre comunidades afrodescendientes.
Más que simples cantantes, las cantaoras han sido transmisoras de memoria, espiritualidad, resistencia y vida comunitaria donde la mujer era la voz principal y líder ceremonial.
La profesión me llevó hasta ella, como con cada una de las experiencias que he tenido en la vida y agradezco por ello. La despedimos de este plano terrenal agradeciéndole por su aporte cultural ante el mundo.
Paz en tu tumba Sonia y te recordaremos siempre en cada parranda donde suene un bullerengue o un currulao.




